seguimos doblando por la esquina sin rumbo
caminábamos con prisa pero bastante felices
había ganas de todo, había mucha impacienciaMe tropezaba con mis propias palabras
cuánta estupidez decía para no quedarme callada
tu solo reías y observabas ocultado tus propias ganas
la gente iba desapareciendo de forma inesperada
momentos como esos jamás he de olvidar
yo misma me juré que eso ya no debía pasar
pero eran tus movimientos los que me hacían dudar
y noté en tus ojos que lo mismo debías pensar
Un día nos saludamos mirándonos profundamente
ambos sabíamos lo que pasaría al final del día
asi que jugamos a ser amigos por unos instantes
y creo que ya sabes que sigue después de esa parte.
