jueves, 22 de diciembre de 2011

Era la hora de los cuentos

A mí no me gusta hablar de estas cosas y caminar- le dije con mi típico tono – Yo odio quedarme parado en la calle como un tonto, déjate de tonteras y ándate a la casa luego, déjame solo.
Eso último que me dijo me daba vueltas en la cabeza… “déjame solo” ¿Qué quería decir exactamente con eso?  Hace días que está comportándose extraño y esta vez no eran rollos míos.  Por eso cuando llegué a mi casa y corrí a la computadora,  comencé a escribirle cosas en internet, pero también fue una mala idea porque explotó en verdad y terminó por salirse de la web. Sabía que era mi culpa pues constantemente cometo errores simples, que al juntarlos todos hace colapso en su cabeza… él aparenta estar mejor después, sin embargo, a través de sus ojos noto ese sentimiento de ¿Por qué si me amas…? Y entonces se me parte el corazón, todas sus reacciones frívolas son causa de mis actos equívocos que le dejan pequeños baches en el corazón. Ahora que tomo conciencia de esto, me cuesta tomar la decisión correcta, pero aún así siempre me guío por el corazón, él sabrá qué hacer. 

jueves, 15 de diciembre de 2011

Recoletado

Sin darme cuenta llegó el momento más alejado
yo que pensaba que esto estaba lejos de mi realidad 
pero acá me encuentro sentada sin saber que pensar 
espero ver entonces alguna idea pasar

lo soñé desde niña junto a mis recordadas amigas 
reíamos todas de nuestros planes que ni cerca estábamos de probar
me recuerdo también sentada en el columpio viejo rojo 
llena de futuro, llena de todas esas virtudes que se suele tener. 

un columpio rojo estuvo frecuentemente en mi vida 
ahí tomaba mis decisiones y de vez en cuando cambiaba 
ahora pienso que eso está lejos de mi realidad 
tengo aún la oportunidad de volver a sentarme allá.

ahora se puede reaccionar de lo que es ver el tiempo pasar
mis recordadas amigas siguen acá junto a mí pues
aunque encontré a alguien que habita mi ser
ellas siempre tendrán espacio en mi querer.


viernes, 2 de diciembre de 2011

No, quizás, tal vez, Sí.

No hay vida si no estás
no hay vida si te vas
no hay vida con dolor
no hay vida en soledad

quizás llegues en alguna hora
quizás vuelvas de donde estás
quizás esté yo misma con gozo
quizás esté en compañía de alguien más

Tal vez fue bueno que no estés
tal vez fue bueno que te hayas ido
tal vez se está bien con el dolor
tal vez se vive en soledad

Si no hay vida sino estás, te buscaré en el más allá
si no hay vida si te vas, llegaré donde estás
si no hay vida con dolor, llena de alegría te encontraré
si no hay vida en soledad, pues hazme compañía.