jueves, 30 de junio de 2011

La tarde

Estaba cansado, pero no me puedo negar a tu insistencia... sabes que te amo con mi alma y no me resisto a darte en el gusto. Te esperaba como siempre, apareciste con tu pelo todo revuelto medio apurada. Te saludé y hablamos un rato, te enojaste otra vez con mis bromas... es gracioso verte molesta por tonteras.
 Llegamos donde siempre y te dije que no tenía todo lo que me pediste, comenzaste con tus típicos enojos y reclamos pero esta vez exploté, no pude creer que te pusieras así siendo que yo he hecho tremendos esfuerzos por ti, me repetiste que te irías conmigo en la micro para arreglar las cosas, no quería retrasarte y yo tenía que estar ahí así que usé la frase " Si te subes, termino contigo". Me miraste con unos ojos suplicantes y te quedaste parada mientras me marchaba, sentía que se me partía el alma sabiendo que te quedaste ahí sola, con mucha pena. Me llamaste, para pedirme disculpas, te digo que hablemos en la casa.. pero tienes que saber que aunque esté molesto, te amo con mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario