"Que pena todo esto, además está lloviendo... que triste." Y esa fue la frase que me lanzaste
con mucho cariño y comprensión. Tus ojos llenos de amor con ventana de ya no puedo decir que no
y al mismo tiempo tu mente decía "ya no es correcto" . Yo... yo solo estaba perdida tratando de
decifrarte para no tener que sentirme tan perdida en mi misma, pero era inevitable.
Tan solo bastaba con recordar las risas que ahora desparecieron en el verano pasado y las películas
que vimos solo quedarán ahí esperando a no volver a ser reproducidas por nosotros...Que bajo un manto
comiendo lo que sea nos abrazábamos para darnos calor, nunca terminamos de ver nada pues nos
dormíamos esperando lo mejor. Despertar, despertar y ver tu rostro aún descansado valía más que
mil partidas ganadas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario