La noche oscura y llena, vacía nunca, mi mente se llena de emoción y pensamientos a esas horas. Las estrellas como luces lejanas, dibujan formas en una inmensidad hermosa en la cual podría sumergirme minutos y minutos para que absorban todo lo feo de la vida y del amor. El aire entra y baila en mi cuerpo tal si fuéramos uno solo, porque mi espíritu es libre. Se va a vagar por la ciudad de vez en cuando, con las luces proyectando el destino de cada paso, me lleva al lugar de siempre, ese que se ve igual que todo el resto, pero que me parece siempre más oscuro solo porque tu silueta se quedó grabada en el cemento

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