sábado, 4 de julio de 2015

Email

Asunto:Ese día todo era una mierda. Te lo juro.
Me habían echado del trabajo, perdí cinco lucas, y me tuve que ir a la casa caminando porque se me quedaron las tarjetas encima de la mesa. Cuando llegué mi madre me dijo que no fuera tan pesimista, que cuando se cerraba una puerta se abría una ventana, típica frase cliché de mamá, así que solo asentí y subí la escalera derrotada. Me tiré en la cama y me puse a mirar las fotos que tenía en la pared, del colegio y me acordé de que mi gran sueño era salir de cuarto medio y ser libre. ¿Qué mierda pensaba? Estar en la enseñanza media era lo más libre que una pudo haber tenido. A excepción de cuando te castigaban y no podías salir. Pero, no tenías deudas, no había que ir todos los días. Era una ganga de vida, pero eso no lo sabes hasta que llegas a la realidad de que nunca serás libre como en esos tiempos. Y no te nombro la niñez porque esa una la vive sin saberlo casi, solo jugabas todos los días, veías pókemon en el Chilevisión o te dormías tarde en año nuevo y era lo más bacán. A veces quisiera volver a ese tiempo donde no pensaba tanto, pero ya me conoces. 
Escríbeme de vuelta. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario